Asesinato de Rubi Patricia

Comunicado sobre el asesinato de nuestra compañera buscadora Rubí Patricia

Desde el Consejo Nacional Ciudadano con profunda indignación y dolor recibimos la noticia del asesinato de la compañera buscadora Rubí Patricia en el estado de Sinaloa. Su muerte no es un hecho aislado: se inscribe en un contexto marcado por la violencia sistemática, particularmente contra mujeres.

Expresamos nuestras más sentidas condolencias a su familia, a sus compañeras y compañeros de colectivo, y a todas las personas que compartieron con ella la esperanza y la lucha por encontrar a quienes faltan. Honramos su memoria reconociendo su valentía y su compromiso inquebrantable con la verdad.

Asesinato de Rubi Patricia

Exigimos a las autoridades de los tres niveles de gobierno una investigación inmediata, diligente, imparcial y exhaustiva, que incorpore de manera transversal la perspectiva de género y el análisis de contexto. No puede descartarse ninguna línea de investigación, particularmente aquellas vinculadas a su labor como buscadora y defensora de derechos humanos. El asesinato de una mujer que buscaba a su ser querido debe analizarse también a la luz de la violencia estructural que enfrentan las mujeres en México y del riesgo diferenciado que viven las buscadoras.

Demandamos medidas urgentes de protección integral para su familia, incluyendo garantías de seguridad, acompañamiento psicosocial y asesoría jurídica adecuada. La protección no puede ser reactiva ni simbólica; debe ser efectiva y sostenida en el tiempo.

Asimismo, exigimos garantías de no repetición. Esto implica fortalecer los mecanismos de protección para personas defensoras de derechos humanos y buscadoras, garantizar recursos suficientes para la búsqueda de personas desaparecidas, combatir la impunidad y reconocer públicamente la legitimidad de su labor. Cada agresión contra una buscadora es un mensaje de intimidación contra todas; el Estado tiene la obligación de revertir ese mensaje con acciones concretas.

La vida de Rubí no puede reducirse a una estadística más. Su asesinato interpela directamente a las instituciones responsables de garantizar la seguridad y los derechos humanos en el país. La impunidad no puede ser la respuesta.

Hoy acompañamos a su familia en el duelo, pero también reiteramos con firmeza: buscar no es delito. Buscar es un acto de amor y de justicia